Recordando a Ramiro Cuevas Guzmán

El inmortal del beisbol mexicano Ramiro Cuevas, junto al autor del artículo, Ramón Ábrego.

El inmortal del beisbol mexicano Ramiro Cuevas, junto al autor del artículo, Ramón Ábrego, durante su entrevista en 1981.

En el Salón de la Fama donde fue electo en 1974, su ficha biográfica señala su nacimiento un 28 de mayo de 1928 en Ébano, San Luis Potosí.

Cita que el extraordinario pitcher derecho de los Tecolotes de Nuevo Laredo pasó al libro de los récords para siempre al lanzar el primer juego perfecto de nueve entradas en la Liga Mexicana de Beisbol de verano un viernes 14 de agosto de 1953.

Fue en el desaparecido parque Delta de la Ciudad de México expresó al ser entrevistado para Semana un 26 de agosto de 1981 en la Unidad Deportiva “Aléctor Ruiz Cavazos” de Sabinas Hidalgo, Nuevo León, al encontrarse apoyando a su nieto del mismo nombre en su participación en el IV campeonato nacional de beisbol en la división moyote con la Liga Oriente de Nuevo Laredo representante del estado de Tamaulipas.

En mencionada fecha recordó el score una por cero, el chipi chipi incesante causa de la escasa concurrencia en el inmueble capitalino, la tremenda atrapada en la segunda base de Barney “Grillo” Serrell que atajó potente línea en la séptima entrada, salida del bat de «Gilillo» Villarreal que buscaba quitar la gloria al pitcher fronterizo.

Por los Diablos Rojos del México jugaron en las paradas cortas “Gilillo” Villarreal; Celso Zendejas, en la intermedia; Regino “Chimuelo” Garza, en la pradera central; Claudio Solano en el jardín izquierdo; Raúl Galata en la primera base; Fernando García en el jardín derecho; Raúl Navarro en la receptoría; la almohadilla caliente, J. González; Miguel Chiquini de emergente por González fue el out 26 y el 27 cayó con el manager de los Lucifieres José Luis “Chile” Gómez y quien tomó el turno del pitcher vencido: Juan Conde.

Por las aves nocturnas, el yucateco Pepe Adam ocupó la pradera central, Humberto Ledezma el de Villaldama, N. L. jugó las paradas cortas; la segunda la defendió “El Grillo” Barney Serrell; el jardín derecho el panameño Art Bratwhite además impecable el catcher León Kellman; Héctor Lara, el de Aguascalientes, patrulló el jardín izquierdo; la primera base “El Chorejas” Jorge Bravo; y la tercera base el laredense Servando Capetillo, un equipazo a la defensiva; ah, la dirección del experimentado estratega cubano Adolfo Luque.

Semejante hazaña la realizó en una hora con 22 minutos según el anotador “Fray Kempis” destacando en su documento histórico como ampayer en home a Guillermo Stankievicks, Nicolás Tinoco en tercera y en la primera base Alcibíades Palma.

Regresando a la entrevista, a pregunta expresa comentó que le aprendió mucho a Daniel “La Coyota” Ríos a la vez, el “Chino” Guajardo representó siempre un problema para el con el bat y para todos, el villaldamense Epitacio “La Mala” Torres.

Para que su equipo “El Ébano” ganara por dos carreras a cero a los Cañeros de Ciudad Mante en la Liga del Golfo tiró sin hit ni carrera, y de allí pasó en 1949 a los Tuneros de San Luis Potosí debutando en la Liga Mexicana.

En ese club hacía el uno, dos, con Francisco “El Conde» Ramírez y les decían ”Los niños catedráticos”.

Como dato adicional no sólo brilló en la Liga del Golfo o en la Mexicana de verano también en la Liga de la Costa del Pacifico retirándose como jugador activo con récord de 80 ganados, 71 perdidos en 1959 para pasar a instructor de pitcheo y manager a Ciudad Mante, Tamaulipas en la Liga Central, después Instruccional del Centro.

Ramiro Cuevas Guzmán, otra de las glorias del beisbol mexicano falleció un 11 de abril de 1987 en Nuevo Laredo, Tamaulipas, curiosamente coincidiendo en el mes con el deceso de otros huéspedes del recinto de los inmortales Leonardo “Najo” Alanis y el príncipe de Belem, Lázaro Salazar el 27; y el 21 de abril falleció el mejor jardinero derecho de todos los tiempos en el beisbol mexicano Epitacio “La Mala” Torres de Villaldama, Nuevo León.

Ramón Ábrego, Ramiro Cuevas y Aléctor Ruiz sobre la grama del parque Gilberto Garza de Sabinas Hidalgo en 1981.

Ramón Ábrego, Ramiro Cuevas y Aléctor Ruiz sobre la grama del parque Gilberto Garza de Sabinas Hidalgo en 1981.

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